Del si al no, solo un paso, pero con ciertas coincidencias. Darío Forni

Imagen de Oscar Belbey
Si se puede, no se puede.

Del si a no, solo un paso, pero con ciertas coincidencias

Del libro “Los patrones de la argumentación”  por  Roberto Marafiotti, surgen algunos conceptos muy interesantes para analizar porque del “si se puede” del 2015 se pasa al “no se puede” de estos tiempos, sin que a nadie se le mueva un pelo, bueno al menos a los que siguen mirando a los que le dijeron que debían huir de modelos nacionales y populares porque todos los políticos, de esos movimientos, son chorros. Veamos:

“Las formas de estructurar la argumentación que se dan en las diversas comunidades a  lo largo de su historia son un aspecto importante porque organizan las relaciones generales de una sociedad. “ (pag.17).

Si una sociedad apela constantemente a las emociones que le causan ciertos hechos, que además son  comunicados por los que tienen intereses en que no se conozcan sus propias ideas u objetivos, será complicado que el pragmatismo de la necesidad se instale como tal antes de que esta necesidad se haga totalmente evidente y sea inevitable.

Por lo tanto una vez presentada la necesidad se deberá empezar de nuevo buscar satisfacerla y así el círculo de frustraciones  tendrá un profundo significado en la búsqueda de los objetivos de la vida misma. Gracias a que “la propuesta persuasiva apela a una gama de mecanismos psicológicos sin mediación protagónica de la razón. Las persuasiones tienen que ver con las emociones.”  (pag. 20), se pierde lo que se llama “la propuesta de la convicción , (que), en cambio apela a la razón, hace un llamada o a la revisión crítica, explicita, tanto del argumento o los argumentos a favor, como de los argumentos en contra de la propuesta o tesis. Pag.21

Ese círculo de frustraciones se completa con la búsqueda de salidas emocionales a corto plazo y sin base sólida para el futuro, por lo tanto siempre se caerá en una nueva frustración y volveremos a creer en personas salvadoras que caen simpáticos o creíbles ,no ya por sus ideas sino por lo que se dice de ellos en los medios que antes ya nos habían emocionado con un “si se puede” y que ahora nos dicen “que no se puede” sin dar mayores explicaciones, ya que todo es emocional.

…pues si cada uno tuviese recuerdo del pasado, conocimiento del presente y anticipación del futuro, el poder del discurso no sería tan grande. Pero, según sucede, como los hombres no pueden recordar el pasado, ni observar el presente, ni predecir el futuro, el engaño es fácil. Pag, 24

Las “gentes” del sí se puede, aceptan gustosamente el no se puede, precisamente porque la emoción no tiene memoria y mucho menos responsabilidad social de esas decisiones.

Huir de algo implica, siempre, no saber a donde se va y por lo tanto se corre el riesgo de darse cuenta que al no saber a dónde se va se puede ir a un lugar peor que el de antes.

Un lugar peor al de antes que solo se nos presentara como tal, cuando este presente, peor que aquel pasado, deje de estar influenciado por la emoción de la huida y comience el materialismo pragmático de la necesidad que antes se satisfacía y ahora no, obviamente ya será tarde. La necesidad ya estará insatisfecha.

Esa “gente” del si se puede, que ahora acepta el no se puede sin pensar por qué el “si” de antes y  el no de ahora, tienen ciertas regularidades sociales que une a los supuestos extremos.

Tanto la hegemonía mediática neoliberal como la izquierda elitista coincidieron en que todo era igual  y en el “no se puede “de ahora, argumentado ese no puede con términos económicos de origen totalmente neoliberales.

Una vez más, la izquierda elitista se asoció al neoliberalismo, o bien podríamos ya empezar a darnos cuenta que no tienen diferencias.

Mientras tanto, los de más abajo, los que alguna vez durante el estigmatizado modelo nacional y popular, pudieron acceder a consumir más igualitariamente, ya volvieron a sus necesidades insatisfechas, a pesar de que las asignaciones y subsidios no se anularon, ya que ahora con mi plata no se mantienen vagos, sino que se los mantiene más o menos calmos para que no jodan.

Julio de 2018.

tipo editorial: 
sociedad