La última entrevista (a Bayer) x Luis Benito. El Litoral

Imagen de Oscar Belbey
La Ruta de La Forestal

EL LITORAL | OPINIÓN

Martes 25.12.2018 - Última actualización - 17:08
17:00

Por Pablo Benito

La última entrevista

Por Pablo Benito

Trabajamos la entrevista durante tres semanas. Si en ese momento nos decían que “Bayer no”, pero Messi, Trump o Merkel podría ser, nos hubiésemos negado. Habíamos comenzado a estudiar, para realizar un documental, sobre la empresa La Forestal Ltda.

Ya sin Gastón Gori, de no contar con Osvaldo, debíamos renunciar al trabajo.

Era él o nada. Osvaldo Bayer. Nuestro profe y maestro.

Parte de la última entrevista a Osvaldo Bayer para la película “La Ruta de La Forestal”

La última entrevista que se pudo hacer con Osvaldo era lógicamente compleja dada su situación de salud. Se encontraba bastante desmejorado, pero quienes lo cuidaban sabían que con cada visita su vida se prolongaba unos días más. Su familia, lógica y amorosamente, buscaba protegerle. Ya hacía un año que no concedía entrevistas audiovisuales. Queríamos su imagen y palabra casi como una bendición, secular, para embarcarnos en “La Ruta de La Forestal”, serie documental dirigida a estudiantes de entre 14 y 17 años.

Obtuvimos el “si”, pero Osvaldo no estaba pasando un buen invierno. Cuando el día llegó nos entró el pánico.

En pleno barrio de Belgrano, la casa de Osvaldo Bayer “El Tugurio”. Los murales son ofrenda de sus amigas y amigos jóvenes que siempre lo rodean.Foto: El Litoral

 

¿Con qué Osvaldo Bayer nos encontraríamos?
Apenas cuatro años atrás, había estado en Ate Casa España y en el Centro de Cultural Santo Tomé interpretando “Las putas de San Julián” una adaptación su libro sobre la huelga de piernas cruzadas de las meretrices durante la revuelta bautizadas por Bayer como “la Patagonia Rebelde”.

La imagen fue fuerte, “el viejo estaba viejito”, en apariencia disminuido, pero fue él quien nos envejeció a nosotros durante la charla. Quien lo entrevistaba – Tito Benedetto de 19 años, el personaje de la película- no podía seguirle el ritmo. Era una bomba intergeneracional que estalló mágica y bellamente.

Osvaldo, era ajeno a lo que había sido el armado de la entrevista y lo primero que hizo fue retarnos: “me hubieran avisado antes y repasaba mis escritos”. Él quería dar lo mejor y más tratándose de La Forestal y de “su” Santa Fe.

 

“Yo viví mucho tiempo ahí, en calle 1ro de mayo casi Suipacha”. Y sí, veinte años atrás lo llevmo hasta la que había sido su casa ¿Cómo olvidarlo si nos recreó, con su magnífico relato y sin nostalgia, lo que era ese barrio de empedrado, tranvías y pelotas de trapo?
La potencia de su curiosidad, nos pasó por encima. Quería saber. El escuchaba y nosotros hablábamos, violación número uno del manual del entrevistador, pero era tan tierna su humildad de darnos importancia, que daban ganas de abrazarlo eternamente y olvidarse de la charla.

Una de sus frases fue tranquilizadora: “todavía no se ha investigado lo suficiente sobre La Forestal, sobre sus luchas obreras. Hay muchos libros y muy buenos, pero estamos, aún, lejos de una verdad”.

Confesó que con Gastón Gori discutían mucho, eran entrañables amigos, compañeros “pero él era Masón, del Partido Comunista y yo siempre fui anarquista, pero los dos éramos gringos, escritores e historiadores así que hacer el prólogo de su libro, La Forestal, fue un honor, además de una discusión de la que aprendimos los dos”.

 

“Los jóvenes deben saber que hay derechos que hoy tenemos gracias a las luchas obreras, nadie regaló nada. Antes se laburaba de sol a sol, trabajaban los niños, no existían domingos, las leyes laborales no existían. Eso bien lo sufrieron los hacheros de La Forestal y hoy siento orgullo que siga habiendo gente interesada en contar la historia, porque de eso se trata la vida de mejorarla… mejorarla.”

Última entrevista a Osvaldo Bayer para la película “La Ruta de La Forestal”, de Pablo Benito y Pablo Ramazza a estrenarse en el mes de febrero en la localidad de Villa Guillermina.Foto: El Litoral

 

“Que se Jodan por boludos”
Con sus 91 años, Osvaldo Bayer alentaba a seguir y sobre todo a mejorar la vida. Sabía – y lo decía- que poco hilo le quedaba en el carretel, pero lo suficiente para dejar grabada, a fuego en una imagen, en una película, su mandato. El legado de algo tan simple que solemos complicar estúpidamente. “De eso se trata la vida, de mejorarla”, repetía.

El codirector de la película, Pablo Ramazza, mientras hacía que guardaba las cosas –sin dejar de filmar- preguntó: “¿Osvaldo, y que pasa con esos chicos a los que no les interesa conocer la historia ni comprender de dónde vienen?”. Bayer se acomodó en el sillón, revisó de nuevos sus mantas que le cubrían las piernas, tomo aire como para dar un largo discurso y largó sin mucho preámbulo ni pleitesía alguna: “Que se jodan, que se jodan por boludos”.

Y así nos deja Don Osvaldo, con esa cachetada a la tontería generalizada de ignorar, que el desconocimiento, no es más que volverse boludo.

Para qué hablar más y por qué menos.

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sociedad