La impunidad de los derrotados, y el rol de cada sector en la crisis.x Oscar Belbey

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El rol de cada sector en la crisis por Oscar Belbey

La impunidad de los derrotados, y el rol de cada sector en la crisis.

Subjetividades por Oscar Belbey para Los Olvidados TV, web y radio.

Derrotados, pero siguen haciendo daño. Tarifas, combustibles, servicios, alimentos a precios restrictivos para gran parte de la población. Todo sube sin control. El presidente sigue amenazando que va a volver, manipulando el poder judicial, pero no gobierna, solo sigue perfeccionando sus argumentos de odio hacia los sectores populares y sus dirigentes.

Sabemos que se quedaron con las ganas de reformar las leyes laborales y previsionales, para convertirnos en mano de obra y jubilados aún más precarizados. Que continuarían las farsas para los empleados públicos, quienes deberían hacer otro sacrificio más, reduciendo sus ingresos porque, bla, bla, bla. Que los formadores de precios, eran unos pobres angelitos que estaban trabajando a pérdida, y la inflación era un rezago del gobierno anterior. Que las fábricas y las pymes, otrora grandes dadores de trabajo digno, no eran más que una carga de aportes patronales y costo público, que había que reducir imperiosamente. La resistencia y lucha, en las calles, de las organizaciones sociales, gremiales, de mujeres, derechos humanos y políticas se los impidieron.

Engañaron con el rencor y la estigmatización, a millones. Haciendo creer que los enemigos eran los pobres, sus cabezas visibles peligrosos o corruptos. Que en el futuro la clase media, sería pobre con un gobierno popular. Y muchos se aterrorizaron, o quizás pretendían llegar a ser clones de Macris salvajes e insensibles, tratando de perfeccionar sus dotes actorales, sin conseguirlo.

Pero perdieron. Un neoliberalismo con todo el poder político, mediático, empresario y económico con gran apoyo internacional. Y perdieron. La triste realidad de sus actos, los desnudó en público. Ahora siguen la farsa de la transparencia y la república, como si fuéramos unos tontos descerebrados. Que no advertimos, sobre los 500 millones de dólares, que Macri destinó como “compensación de peajes” para sus empresas familiares, el decreto para beneficiar blanqueos a su familia directa, o las empresas de energía del estado que vendió a sus amigos, por citar algunas de las 100 causas judiciales del presidente y su gabinete.

Y siguen haciendo gala de la impunidad que les dio ese poder. La actitud del mitómano compulsivo. Se creyeron que era para siempre. Y no será para siempre, más allá que dejan el campo minado en cada rincón. Sabrán que los apoyos del campo popular son fuertes. Que reclamaran, que la deuda contraída la paguen quienes la contrajeron, no el pueblo hambreado, ni los desocupados. Ni Pymes, ni economías regionales, ni chacareros pequeños, ni clase media hipotecada, depredados por la usura. Tampoco trabajadores, ni jubilados, ni mujeres violentadas, ni segregadas. Ni movimientos sociales, ni gremiales, ni la economía popular, quienes organizaron la resistencia al modelo económico concentrador.

Pero esa deuda, tampoco la generó la clase media. Quienes progresaron y llegaron a un confort por el que, quizás, lucharon sus padres sin acceder. O tal vez, si. Y sus hijos, tuvieron ese piso mínimo para que su estudio y trabajo sea reconocido, colectiva y personalmente. Quizás temerosos de caer en la pobreza, creyeron en la trampa de “pertenecer” al macrismo elitista y disociador.

Ese progreso, generalmente, se ha conseguido en gobiernos de política económica y social neokeynesiana. Aplicada por la mayoría de los gobiernos populares. Algunos radicales, y por la mayoría de frentes populares con base mayoritaria peronista con izquierdas populares. Es sabido que nada es perpetuo, cada definición ideológica, económica y social, se ajusta a la época. Lo que no admite dudas, es cuando un gobierno (2015/2019) genera una gran concentración de riqueza en sectores acaudalados. Reduce sus impuestos, y deteriora la calidad de vida del resto de la ciudadanía. Descarga en la población, los ajustes y tarifazos. Deja todo librado a la voracidad implacable del mercado. Quita subsidios populares, generaliza la desocupación para que los salarios y conquistas obreras sean más flexibles, inflación descontrolada, destrucción de la industria y las pymes mayores generadoras de trabajo, irresponsable endeudamiento externo, que luego dejan como carga onerosa a todos los argentinos.

Si eso fuera poco, subordinó las políticas públicas, a los negocios de sus socios. Desfinanció las provincias, produciendo un caos entre gobiernos federales y empleados públicos. Ante tamaña hipocresía y actitud miserable, Maquiavelo era un pequeño bufón con sus propuestas arteras.

El gran triunfo ante los poderes hegemónicos concentrados y mediáticos, es una noble esperanza. Ya es un éxito, el corte de la caída de derechos y precarización social, agravado por importantes núcleos sociales con una realidad de hambre, inequidades que nos avergüenzan como sociedad.

Será imprescindible, confrontar con aquellos sectores económicos, que mayor rentabilidad y capitalización han logrado en este nefasto período macrista, que pretendan seguir con sus privilegios. El nuevo gobierno deberá contar con un gran apoyo popular y sus actores sociales. Fortaleza indispensable para decidir sobre quienes deberán contribuir con sus impuestos, aportes y retenciones, para reconstruir los daños generados por esta gestión de especulación financiera, negocios turbios y saqueo.

Es posible que esta batalla cultural de intereses concretos y odios resignificados, siga profundizando la grieta social. Estamos convencidos que será difícil, pero en este túnel, siempre vimos una luz al final. Habrá que estar muy atentos. Está en la mayoría de los perjudicados por esta gestión, más allá de quienes hayan votado al Frente de Todos, poder sostener un gobierno legitimado por la democracia, para vivir en un país soberano, productivo, con trabajo genuino y digno, con transparencia en la gestión, justicia social con alimentos para todes, respeto por los derechos del otro e inclusivo para todes. Gracias.

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